Mejor no glosar las maravillas del país vecino. No vaya a ser yo la que lo ponga de moda.
Les dejo a Amália Rodrigues, que siempre provoca "saudade", como Portugal.
lcg (adivinendónde)
Amália
El ojo cuadrao
A mi me deja el ojo cuadrao encontrarme estas cosas. No sólo porque la portada del disco, que seguro que os acordais, es una fotografía de los paquetes de Los sobraos en primerísimo primer plano, sino también por el contenido del mismo. Además de esta canción (absolutamente desconcertante el audio y el video) los protagonistas en cuestión se atreven a hacer otra sublime versión de ‘Zombie’ de los Cranberries, que recomiendo fehacientemente escuchar.
Al final me gusta más ésta que la de Oasis. Fresquita pal finde.
Pincha aquí para escuchar Zombie
Mariquilla Hura Hura
¿Era esto?
"En el sueño, acabo siempre dándome cuenta de que el repertorio que creo estar tocando no es el repertorio que realmente interpreto". Glenn Gould en Conversaciones con Glenn Gould. ¿Pensaría en esta clase de cosas mientras le daba por canturrear?
Ciclotimia Way of Life
Toda la sal gorda. Aforismos 1994-2009
"La vida es cuestión de timing"
Lester Freamon (The Wire)
"El rock, esa cosa abrasiva"
Ciclotimia Way of Life (Si no fuera por estos ratitos)
(El grupo es dEUS, grande en Bélgica, enorme en mi casa)
La Negra
El tiempo pasa, y de repente la gente ya no está. Que eso es morirse. Dejar de estar. (Dejar de ser es otra cosa. Uno puede dejar de ser y estar vivo. O morirse y seguir siendo.)
Mercedes Sosa ha dejado de estar. Que no de ser.
Cambia, todo cambia.
lcg (cambiando)
Una vez al año ser hippy no hace daño
A mi me parece una joyita y como ya viene el fin de semana y apetece un poco de cachondeo a lo Cine de Barrio, pues este tema está divino. La canción, que no puede tener otro nombre que ‘Love’, pertenece a la Banda Sonora Original de la película ‘Una vez al año ser hippy no hace daño’ (Javier Aguirre, 1969). En el elenco artístico aparecen su poquita de Conchita Velasco, Alfredo Landa, Toni Leblanc y Manolo Gómez Bur. Ahí queda eso.
Eso sí, la letra se coge rápido y la melodía es la mar de pegadiza. ¡Pa un buen guateque!
Mariquilla Hura Hura
Proust-rock (tres magdalenas)
Entras a una peculiar y minúscula tienda de discos, en rigor un piso estrecho petado de estanterías y un par de mesas de oficina, en la calle entonces llamada Doctor Letamendi. Un empleado te recomienda un disco. Lo pones allí, porque lo puedes escuchar las veces que te dé la gana antes de comprarlo o no. Descubres por fin el post-rock, etiqueta fetiche entre las etiquetas de las revistas de entonces. El empleado te enseña un tatuaje que lleva en su espalda con las letras o garabatos (lo que sea) que viene en la portada. La forma más persuasiva en que te han recomendado un disco, sin duda.
Estás escuchando una canción, en adelante una de tus favorita del grupo y también del género o la etiqueta (lo que sea). Su ambiente no invita a los recuerdos luminosos, pero a ti se te vienen varios al leer el título. “Moya”, qué bueno, el que regateaba tanto, ése al que gritaban cuando se iba por defecto al banderín como un robot programado y un poco inútil, tantas veces visto en el Gol Sur con tu abono baratito de juvenil junto a tu amigo, muy pesado con sus peroratas de Clarividente del Fútbol, lo que no evitaba que siempre acabara yendo él por la cocacola y tú tratando de nuevo en vano de identificar a tu padre entre uno de aquellos puntitos que se movían como hormigas en Preferencia.
Compañeros de piso jugando al golf en el ordenador, narcóticas voces de fondo. Tú en el sofá azul marino con estampado de flores, en frente el piano de pared estropeado que tocamos algunas veces al llegar borrachos por la noche, al fondo la minitele Rimini, el cenicero en una de las sillas de salón con pretensiones medio rota ya, arrumbada allí por los dueños de piso, maestros incomprendidos de la decoración y el reciclaje.
Ciclotimia Way of Life (post-proust) (¿mande?)
